Sin votos para suspender las PASO, Milei modera la tensión con los gobernadores
El oficialismo prioriza la estrategia de reelección presidencial y evita confrontar en las provincias, generando ruidos internos en el armado libertario.
La falta de consensos legislativos para avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) obligó al gobierno nacional a recalcular su estrategia política para el próximo año electoral. En este escenario, el presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, optaron por suavizar la competencia con los mandatarios provinciales con el objetivo de resguardar la gobernabilidad y asegurar apoyos clave en el Congreso.
La nueva directiva de la cúpula de La Libertad Avanza prioriza el proyecto de reelección del jefe de Estado por sobre la expansión territorial desmedida. De esta manera, la Casa Rosada busca no incomodar a los gobernadores aliados y dialoguistas en sus respectivos distritos, ofreciendo un esquema de convivencia política que evite disputas frontales que puedan poner en riesgo las reformas legislativas en curso.
Sin embargo, este pragmatismo adoptado por la conducción nacional comenzó a generar tensiones internas en el universo libertario. Dirigentes locales y referentes de las distintas provincias manifestaron su disconformidad ante la orden de moderar la confrontación, ya que consideran que la estrategia frena el crecimiento de los armados propios y beneficia a las estructuras políticas tradicionales que prometieron combatir.



