Sánchez culpa a Rusia e Israel por la crisis en Ceuta y descarta el rol de Marruecos
El presidente español desvinculó a las autoridades marroquíes del desborde migratorio en el enclave.
Pedro Sánchez brindó su primera entrevista pública desde el desborde migratorio en Ceuta, un enclave español en el norte de África. Durante la declaración, el jefe de Gobierno español desvinculó explícitamente a las autoridades de Marruecos de la crisis, negando cualquier responsabilidad oficial en la entrada masiva de personas migrantes.
"No hay ninguna información que alumbre alguna duda sobre la participación de las autoridades marroquíes", afirmó Sánchez. El mandatario español apuntó directamente contra Rusia, Israel y lo que denominó la "internacional ultraderechista", sugiriendo que estas fuerzas podrían estar detrás de la instrumentalización de la crisis migratoria para generar inestabilidad política en la región.
La postura del presidente español busca cerrar un capítulo controvertido en la relación con Marruecos, enfatizando la ausencia de pruebas que respalden una complicidad estatal. Esta declaración llega en un contexto de alta tensión diplomática y política, donde cada movimiento en Ceuta tiene repercusiones inmediatas en la política interna española y en las relaciones bilaterales con el vecino africano.




