PASO: Oficialismo se divide y no hay margen para la reforma
El debate sobre las PASO divide a la mesa política oficialista. El Gabinete admite que no hay margen para la reforma en el Congreso.
La discusión en torno al futuro de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) ha generado profundas divisiones en el seno de la mesa política que asesora al Gobierno. Este tema central en la agenda de reformas electorales vuelve a ser eje de debate en la próxima reunión pautada para el jueves, donde se buscará un consenso que hasta ahora parece esquivo entre los distintos actores.
A pesar de los esfuerzos de la Casa Rosada por tender puentes y articular acuerdos con gobernadores de diversas extracciones políticas, el panorama en el Congreso de la Nación se presenta adverso. Funcionarios clave del Gabinete reconocen puertas adentro que, en las actuales circunstancias, no existe un margen político ni legislativo suficiente para impulsar cambios significativos en el sistema electoral, lo que pone en jaque cualquier intento de reforma.
Esta falta de consenso interno, sumada a la compleja aritmética parlamentaria, ha llevado a que la posibilidad de una reforma electoral quede en suspenso. La tensión entre el Gobierno y sus aliados por la estrategia a seguir con las PASO amenaza con postergar indefinidamente cualquier modificación, dejando la herramienta electoral en su formato actual y evidenciando las dificultades para articular acuerdos en momentos de definiciones políticas clave.




