Nepal enterra a 903 muertos y busca a 4.200 desaparecidos tras el alud
Centros de rescate y morgues colapsan ante la masiva llegada de familias buscando a sus allegados en medio del desastre.
El Gobierno de Nepal ha comenzado a enterrar cientos de cuerpos recuperados del alud que azotó el país, un desastre natural que ha dejado un saldo preliminar de al menos 903 muertos y más de 4.200 personas desaparecidas. La magnitud de la tragedia ha desbordado las capacidades logísticas locales, generando una situación crítica en las zonas afectadas.
En este contexto, las familias de las víctimas se han concentrado en los centros de rescate y hospitales en una búsqueda desesperada de información sobre el paradero de sus allegados. La incertidumbre sobre el estado de los desaparecidos ha provocado un flujo constante de personas hacia estas instalaciones, donde el personal médico y de emergencia intenta coordinar los esfuerzos de búsqueda y contención.
Paralelamente, las morgues se encuentran desbordadas por la cantidad de cuerpos recuperados, lo que dificulta la tarea de identificación. Los familiares acuden a estos lugares para intentar reconocer a sus seres queridos, enfrentándose a condiciones extremas y a la falta de recursos para gestionar adecuadamente los restos de las víctimas del alud.




