Kicillof y Máximo dialogan por Solari; la trastienda bonaerense del no de Milito
El fallecimiento del Indio Solari descongeló diálogos clave en el peronismo bonaerense. Contactos políticos redefinieron la sede del último adiós en Avellaneda.
La partida del icónico músico Indio Solari, si bien un evento de índole cultural, desató una inesperada reactivación de contactos políticos que se encontraban en un punto de congelación dentro del peronismo. Esta circunstancia singular puso nuevamente en la mesa de diálogo a figuras de peso en la provincia de Buenos Aires, como el gobernador Axel Kicillof y el diputado nacional Máximo Kirchner, quienes se vieron implicados en la trastienda de la organización de la despedida del artista.
Los movimientos detrás de escena fueron determinantes en la elección de Avellaneda como sede para el último adiós al Indio Solari. Este proceso, que involucró a diversos actores del entramado peronista bonaerense, también fue escenario de ciertas tensiones. Trascendió la “negativa” de Gabriel Milito a participar de alguna manera en el evento, así como una perceptible “incomodidad” dentro del Gobierno provincial ante el desarrollo de los acontecimientos, aunque no se brindaron detalles específicos sobre los motivos.
Detrás de la organización de esta masiva despedida se encuentran diversos actores cuyos nombres no fueron explícitamente detallados, pero que forman parte de la compleja red de relaciones del peronismo que se vio movilizada por la magnitud del suceso. Estos encuentros y desencuentros políticos, ocurridos al calor de un evento cultural de gran impacto, demuestran cómo hasta los acontecimientos que trascienden lo partidario pueden activar y reconfigurar alianzas y tensiones en la política provincial.




