Gimnasios en Argentina operan como fachada para blanquear fondos del narcotráfico
La Procelac alertó sobre el uso de locales fitness para blanquear fondos del narcotráfico y el contrabando. Dos casos en Chaco dispararon la investigación.
El negocio de los gimnasios se convirtió en una nueva modalidad de lavado de dinero para organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, el contrabando y otros delitos, según advirtieron fuentes judiciales. Dos causas recientes en Chaco —que involucran a bandas locales— expusieron cómo estos espacios, de alto flujo de efectivo y facturación difícil de rastrear, son usados como pantalla para blanquear fondos ilícitos. Los fiscales investigan si la práctica se extiende a otras provincias, incluida Buenos Aires.
Ante el crecimiento de estos casos, la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) trabaja en una guía específica para capacitar a los fiscales federales en la detección de maniobras sospechosas. Entre los patrones bajo análisis figuran gimnasios con facturación desproporcionada, socios sin perfil comercial o movimientos bancarios incompatibles con la actividad declarada. La Procelac ya había emitido alertas similares para otros sectores, como restaurantes, autolavados y comercios de electrodomésticos.
Las investigaciones en Chaco —que aún no trascendieron en detalle— revelaron que las bandas invertían ganancias del crimen organizado en la apertura de locales fitness, donde el pago en efectivo y la falta de regulación estricta facilitaban el blanqueo. Según fuentes consultadas por Clarín, el esquema incluía la sobrefacturación de servicios y la creación de sociedades fantasmas para justificar el origen de los fondos. Desde la justicia advierten que, al tratarse de un negocio legítimo y en expansión, el método podría replicarse en otras jurisdicciones sin levantar sospechas.




