Choque frontal: Kicillof y las bancadas opositores defienden el déficit descontrolado
El Ejecutivo bonaerense ignora los recortes solicitados por la Legislatura, generando una tensión política inédita en la provincia.
El poder ejecutivo provincial enfrenta su mayor crisis institucional desde que asumió Kicillof, tras vetar implícitamente la propuesta de ajuste fiscal impulsada por la coalición oficialista en la Legislatura. La medida buscaba equilibrar los libros y reducir el déficit operativo para evitar nuevos pasivos a mediano plazo.
Según fuentes parlamentarias, el ministro de Hacienda rechazó categóricamente la presión legislativa, argumentando que recortar gastos en infraestructura social sería un error político devastador para la gestión. Esta postura cierra un canal de diálogo que permanecía abierto durante los últimos meses de negociaciones presupuestarias.
La oposición advierte que esta maniobra institucional busca ocultar la verdadera dimensión de la deuda bonaerense, confirmando la ruptura definitiva entre el brazo ejecutor y el legislativo. Se espera que el jueves se convoque una sesión especial para intentar revertir la situación antes de que se apruebe el presupuesto nacional que impactará en las variables provinciales.



